HAZRETI UWAYS AL-KARANI

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El Corazón del Santo Uways al Karani (qs) se llenó de amor por el Profeta (saws) sin haberlo visto nunca en persona. Él vivía en Yemen, país situado en el sur de la península arábiga. Luego de pedirle repetidamente veces  a su madre permiso para visitar el Profeta (saws), su madre finalmente se lo concedió con una condición: y era que si no encontraba al Profeta (saws) en su casa, debía retornar inmediatamente a Yemen sin esperar el retorno de Hazreti Muhammad (saws). Él aceptó esa condición y partió hacia Medina cruzando los áridos desiertos de Arabia hasta llegar a esa Sagrada Ciudad. Al llegar golpeó la puerta de la Casa Bendita y una de Nuestras Amadas Madres respondió; lamentablemente Habib al-Akram[1] no se encontraba en casa. Ella le ofreció a Hazreti Uways que esperara por Hazreti Muhammad (saws) pero él amablemente declinó la oferta diciendo que debía retornar inmediatamente a su casa en Yemen debido a la promesa que le había hecho a su madre. Y así partió.

Al tiempo, Habib al-Akram arribó y le preguntó a su esposa: “¿Quién ha estado aquí porque verdaderamente huelo el perfume de al-Rahman desde la dirección de Yemen?” Su esposa (ra) relato la visita de Uwais (qs).[2]

Hazreti Muhammad (saws), al recibir la noticia de la visita de Uways al-Karani (qs) y su pronta partida, envió a llamar a Sayyidina Omar y ‘Ali (que Allah swt este complacido con ambos) y les dio su Sagrada Capa y una o ambas de sus sandalias (quien relato la historia no recuerda si fue una sandalia o el par) con la instrucción que luego de que  Él (saws) partiera de este mundo, llevaran la manta y la sandalia/s a Hazreti Uways(qs).

Ellos recibieron el pedido y le preguntaron a Hazreti Muhammad (saws) ¿que debían hacer para encontrarlo y como lo reconocerían?

El profeta (saws) respondió lo siguiente: “Él cuida un rebaño de camellos, vive lejos de la gente en las montañas, siempre está perdido en estado de remembranza (zikrullah). Él niega ser alguien importante, pero es un Elogiado (Ensalzado) Siervo de Allah.

Concluyendo, Hazreti Muhammad (saws) dijo: “Cuando lleguen a él, envíen mis salams (saludos de Paz), entreguen esto que les he dado y pídanle que ruegue por ustedes”.

Luego de la partida de Nuestro Hazreti Muhammad (saws), Hazreti Omar y Hazreti ‘Ali (que Allah este complacido con ambos) partieron hacia Yemen. Buscaron a Uways (qs), preguntaron a mucha gente y finalmente alguien les dijo que había un loco con esas características que vivía en las montañas. Finalmente, ellos llegaron a una angosta entrada en una montaña y allí encontraron a un extraño pastor cuidando unos camellos. Le preguntaron quién era y el contesto: “Yo soy Abdullah, un simple siervo de Allah”.

Ellos le hicieron un par de preguntas y él negó ser alguien importante. Por supuesto, nosotros estamos hablando de Hazreti Omar (ra) y Hazreti Ali (ra), quienes con la Luz Profética del basirah (conocimiento) que heredaron de Hazreti Muhammad (saws) lo reconocieron y le entregaron la sagrada encomienda enviada por Nuestro Mensajero (saws).

El comenzó a llorar, colocó la sandalia en su cabeza diciendo: “La sandalia de Mi Amado es la corona en mi cabeza”. Luego la dividió en cuatro trozos (llamados “terkes”)  y la uso como su “turbante”. Todas las ordenes Sufíes, imitando ese acto, usan  sus “coronas” hechas de cuatro “terks” en sus cabezas. La nuestra la llamamos “takke”.

Hazreti Uways al-Karani nunca se casó por lo cual no tuvo descendientes directos. Antes de morir, le entregó a su hermano los presentes que Hazreti Muhammad (saws) le había enviado. Con el correr de  los siglos, varias dinastías musulmanas les ofrecieron cifras enormes a cambio de eso sagrados tesoros pero ellos nunca los cedieron. Entre esas dinastías se encontraban los Umayyads, los Abbasids, etc. El primero de los gobernantes musulmanes que intento comprar la capa fue Mu’awiya.

Hoy encontramos esa sagrada capa en la famosa mezquita llamada Hirka-i Serif Camii en la sección de la milenaria Estambul llamada Fatih. Fue construida por el Sultan Abdulmajid en el año 1851 con un diseño especial que permite a los  visitantes rendir homenaje a ese sagrado tesoro que es la capa del Profeta (saws). Hoy día, los descendientes del hermano de Hazreti Uways al-Karani continúan sirviendo como cuidadores de la Sagrada Capa. Allah (swt) ha bendecido a esa familia con una descendencia ininterrumpida al servicio del regalo de Hazreti Muhammad (saws), al Hamdulillah!

Retornando al momento de la entrega a Hazreti Uways al-Karani (qs), él le pregunto a los dos Sultanes del Haqiqah lo siguiente: “¿Ha sido posible para ustedes conocer al Profeta?”. Ellos respondieron: “Si, inshallah”.

Entonces el replicó: “Por favor, háblenme sobre él”.

Sayyidina Omar (ra) describió sus  características físicas y sus modales perfectos. Al escuchar eso, Hazreti Uways (qs) dijo: “Tú no lo has visto”.

Sayyidina ‘Ali (ra) tomó la palabra y dijo: “El día de la conquista de Mecca, entramos a la Ka’ba para remover todos los ídolos. Allí había un ídolo que el Profeta (saws) no podía alcanzar ni siquiera con su bastón. Entonces él me pidió que me subiera en sus hombros y lo removiera. Mi amor por el Profeta me impedía hacer eso, por lo cual respondí: Por favor, Rasulallah, tú móntate sobre mis hombros. Él me dijo: ¡Oh, ‘Ali! Tú no puedes soportar mi persona hoy pues hay una manifestación de Yalaal en mí. Ante esto, me subí a sus benditos hombros, removí el ídolo y mientras estaba allí montado, vi todo los cielos como él (saws).”

Al escuchar estas palabras, Uways al-Karani (qs) dijo: “Si, eso es verdad. Pero tú también los has visto, pero poco” Así era Uways al-Karani.

Antes de partir, obedeciendo las instrucciones del Profeta (saws), le pidieron que rezara por ellos. Él respondió: “He detenido mis rezos”. Cuando le preguntaron por qué, él dijo: “Le he pedido a Allah que perdone a todo el Ummah, pero Él (swt) se negó”.

Roguemos que Allah nos beneficie con su intercesión, pues el Amado de Allah (saws) dijo: “Uways intercederá por muchos el Día del Juicio final”.

Quien transmitió esta historia pide que sus errores sean perdonados y que le  sirvan de enseñanza.

Este Fakir ruega por lo mismo.

 

**El texto original en inglés fue realizado por Omer Colakoglu sobre un discurso del Sheikh Tugrul Efendi, traducción al castellano Hayyi Orhan Baba al Yerrahi.

 


[1]Habib al-Akram: es uno de los nombres del Profeta (saws). El amado (Habib) Celebrado en el más alto Honor (al-Akram). La traducción desde el inglés ha sido realizada por Hayyi Omar Pinkler al Yerrahi.

[2]Nota del relator: El sheikh Tugrul Efendi dijo que si Hazreti Uways al-Karani (qs) hubiera visto al Profeta (saws) en  persona en esta tierra, habría fallecido inmediatamente debido a su titánica capacidad de percepción (un estado de hipersensibilidad). Es por ello que Allah (swt) resguardo a Su siervo Uways de esa experiencia. Debido a su enorme amor por el Profeta (saws) y el hecho de que no pudo verlo con los ojos de la cabeza, él fue reconocido como “Khayr al-Tabi’in” o el mejor de Los Sucesores. Aquí corresponde aclarar que “Ra’is al-Tabi’in” o el Jefe de Los Sucesores fue Hasan al-Basri (qs).

 

 

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